Ayuda


En esta sección queremos ayudarte a entender un poco mejor cómo funciona nuestro servicio y los posibles problemas que pudieran surgir en el funcionamiento del día a día.

¡No me va el WiFi!

Es uno de los terrores que más nos suceden en casa y que nos dejan tirado cuando más queremos hacer uso de internet. No pasa nada; sigue esta guía y estara solucionado en minutos:
1. Reinicia tu router: todas las máquinas necesitan un respiro y liberar sus memorias de datos que han ido acumulando con el paso de los días. Estos datos pueden colapsar el router y hacer que no funcione bien.
2. La clave WiFi es personal: todos tenemos ese vecino que nos pide la clave del WiFi porque no tiene internet o está esperando a que se lo instalen y, vaya, nunca lo instalan… 😉 Bueno, un cambio de la clave WiFi nos ayudaría a solucionarlo pero lo mejor es no darla a nadie que esté fuera de nuestro control.
3. Mil dispositivos y lejos del router: sabemos que casi todo funciona ya por WiFi pero los fabricantes de routers no han pensado en ello aún. Lo correcto es desconectar del WiFi aquellas máquinas que no estemos usando y, sobre todo, que todas ellas estén a una distancia del router no superior a 10 metros. Un dispositivo lejano haría que todos los demás, aunque cerca, dejen de funcionar o lo hagan mal.
4. La velocidad: hoy en día se comercializan cientos de megas y el WiFi sigue siendo el mismo que hace 10 años. ¿Qué sucede? Que se produce saturación. El WiFi, en su banda tradicional, es capaz de soportar unos 30-40 Mbps en total y, si lo consume una sola máquina no será capaz de otorgar velocidad al resto. Recomendamos conectar por cable todo lo que se pueda, como Smart TV, consolas, discos duros, etc. Así, se aprovecha toda la velocidad contratada sin entorpecer al WiFi.

¡No me va la TV!

Madre mía, ¡sin tv! ¿Ahora qué hacemos?
1. ¿Todo está encendido? Deberás comprobar que todo está conectado a la electricidad y, a su vez, a la televisión.
2. Pixelaciones: muchos motivos pueden hacer que se produzcan pixelaciones, desde cables de fibra estrangulados hasta tomas y clavijas en mal estado. Es necesario revisarlo paso por paso para ir descartando esos problemas.
3. Tengo una luz roja: es el mejor de los avisos. Si se enciende el led en rojo, el receptor nos está avisando de que no tiene señal de fibra óptica por lo que habrá que revisar la instalación.

¡No me va el móvil!

Que no cunda el pánico, millennials… 😉
1. Llamadas: lo primero que debes observar es si tienes cobertura, que se indicará con el nombre del operador. Si el nombre de nuestro operador aparece, sí que tienes cobertura y podrás hacer llamadas con normalidad, excepto si tu línea ha sido bloqueada por algún otro motivo administrativo.
2. Datos-4G: si no tenemos conexión de datos, lo primero que debemos hacer es comprobar que tenemos configurado nuestro APN en el terminal. Para ello, debemos ir a «Ajustes», «Redes Móviles», «APN o Puntos de Acceso», y buscamos el APN. Si no aparece, deberás configurarlo tal y como se te adjuntó en tu carta de bienvenida.
3. Datos lentos: cuando se consume el bono de datos contratado se procede a la bajada de velocidad hasta su auto-renovación el siguiente día 1 de forma automática.

¡No me va el fijo!

Sí, ese trasto que aún funciona, a veces, parece que no quiere hacerlo…
1. El fijo comunica: uno de los errores que más suceden en los fijos es que no se ha colgado bien el terminal y la línea queda en suspenso. Deberás colgar el auricular durante, al menos, 5 segundos para que se libere la comunicación.
2. Sin tono: cuando el teléfono no da tono es síntoma de que no está conectado a nuestro router de fibra óptica o que el cableado telefónico no está en buen estado.

Si necesitas otro tipo de ayuda, no dudes en enviar WhatsApp al 868700700 o mandar un email a info@aplustelecom.es.

APlus Telecom.